sábado, 31 de diciembre de 2011

DIOS TIENE UN PLAN PARA CADA UNO DE NOSOTROS

Llegó a mis manos una tarjeta con este mensaje y quisiera compartirla con ustedes para que dejen correr su musa al finalizar este año 2011. Espero que les sirva de inspiración al inicio del 2012.
                   
                          

Dios tiene un plan para cada uno de nosotros.

¡Y tengo la sensación de que hay un plan maravilloso para ti!

Ruego que los senderos que transites y los caminos por los que viajes 
te lleven a sitios fantásticos.
Lugares donde veas las posibilidades, donde descubras qué sucede 
cuando los sueños se vuelven realidad y donde llegues a comprender las promesas
 y el potencial de todas las cualidades maravillosas que hay en ti.

Ruego que el plan que Dios tiene para ti se muestre gradualmente ante tus ojos y que
 – como faros que guían continuamente tu camino – encuentres destellos de
esperanza y felicidad que iluminen cada uno de tus días.

Ruego que toda la gente que comparte tu vida valore lo que significa estar en presencia de alguien tan especial como tú. Tienes dones muy preciados que no son comunes.

Dios tiene un plan para cada uno de nosotros… y creo que hay uno especialmente maravilloso… para ti.


viernes, 2 de diciembre de 2011

La Voluntad de Dios vs Mi lógica

El nacimiento de Jesucristo fue así: estando desposada María su madre con José; antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo.  José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente. Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo y  llamarás su  nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados…  Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado y recibió a su mujer… Mateo 1: 18-25

                  


            Hay algo fascinante en esta historia, que se nos relata cada vez que llega este tiempo de Navidad.  Tal vez  la has leído o escuchado en infinidad de ocasiones.  Poemas, dramas, predicaciones,  en fin creo que la hemos memorizado con el paso de los años.  Hoy dejo correr mi  imaginación y ver esta historia desde los ojos de José.  ¿En qué pensaba José mientras Jesús nacía en el establo?

“Esto no es lo que tenía pensado. Esta no era la forma en que lo había planificado.  En Nazaret  tengo mi casa.  Ya había preparado el cuarto para el bebé.  Yo mismo construí la cunita, la hice con la mejor madera que conseguí en el mercado. Después de todo tenía que ser una cuna especial, como el Mesías se merece. Ya había hablado con la partera, busqué la mejor entre ellas, pues el Mesías  merecía la mejor atención. Traté de que todo estuviera lo mejor posible, pues el mismo Dios me confió el cuidado de su hijo. El Mesías esperado por todos.  Y aquí estoy, en un establo, entre burros, bueyes, ovejas, paja y estiércol. El olor es insoportable.  Las moscas no dejan de molestar. Esto no pasaba por mi mente.  Esperaba estar en mi casa, rodeado de mi familia, la abuela, los amigos, y algunos de mis vecinos, esperando ese primer llanto del niño que anunciaba su nacimiento.  Luego las palmadas y los abrazos, mientras la partera me entregaba al niño y lo colocaba en mis brazos. Aquí no hay nadie que celebre, este momento tan solemne.  El acontecimiento más grande en la historia de la humanidad pasa desapercibido. ¡Qué mal esposo he sido! ¡He fracasado como padre, en la encomienda que se me delegó!  En este inmundo lugar no he podido proveer lo necesario para que  mi esposa y su  bebé puedan estar cómodos como se merecen “.  (2009, Max Lucado)


Hay muchas cosas que podemos aprender en la historia del nacimiento de Jesús. Por ejemplo, cuando la voluntad de Dios choca con nuestra lógica y nuestros planes.   Seguimos sus directrices, pero en el caminar, nos asaltan nubes de dudas.  Si lo que estamos haciendo es lo correcto,  pues según marchan las cosas, no cuadran con mi lógica y… lo que yo pensé que sería el obrar de Dios.

Todos hemos pasado momentos similares, buscando esa respuesta. En la sala de emergencias de un hospital. En la capilla funeraria. En el altar de un templo.  Señor, ¿era esto lo que Tú tenías en mente?

Lo que más admiro de José, en esta historia de navidad, es que en el proceso, obedeció a Dios, aun cuando los planes de Dios, parecían chocar con su razonamiento lógico. Y cuando la nube de duda quiso ensombrecer el momento de Dios,  él no lo permitió.

Los pastores que llegaron al pesebre.  Los magos que llegaron con sus presentes a la casa.  Fue la respuesta de Dios a las interrogantes de José. “¡Si José… no te equivocaste.  Hiciste lo correcto!  Recuerda…  yo sigo teniendo el control de todas las cosas”.   Que Dios nos ayude a entender, aun cuando no podamos comprender sus propósitos  y planes, que obedecer y esperar es la clave de…