jueves, 5 de junio de 2014

MUJERES: ¿BELLAS O HERMOSAS?


  La mujer piadosa es de lo más bello que existe.  Una mujer genuina es mucho más que un miembro femenino de la raza humana.  Lo que hace de una mujer, algo de hermosura indescriptible, es exactamente lo mismo que hace de un hombre alguien noble.  Ambos temen al Señor.  Ninguna mujer debe pretender hermosura y gracia a menos que adore a Dios.  Las dos cosas están inseparablemente unidas.

Proverbios 31 describe la mujer ideal según  la métrica de Dios.  Está ocupada, es leal, tiene un carácter fuerte, es amable y amorosa, tiene misericordia de los demás,  posee modestia, castidad, deseos de trabajar y avanzar hacia sus metas.  Es esto y mucho más, simplemente porque es piadosa.  Es una dama de calidad evidente.  Se le respeta por lo que dice pero también por lo que hace. Su esposo, es un hombre mucho mejor por ser su esposo, que si no lo fuera.  

Así llegan a ser las mujeres que viven cerca de Dios en su experiencia cotidiana.  Es querida más bien por su carácter y por ser esposa comprensiva y madre llena de devoción hacia  sus hijos.  Su esposo no es objeto de sospechas y dudas con respecto a su esposa, como otros hombres.  Esta mujer es hermosa en lo que realmente vale,  la belleza de Jesucristo se verá reflejada en su rostro. Ella es la inspiración de sus hijos y de su esposo. Será una de las pocas  mujeres en el vecindario que disfrutará del parabién de todas las demás. Los vecinos se considerarán dichosos de tenerla en el barrio o en la comunidad. Su presencia, sus actos  y sus palabras serán de todos apreciados.  ¡Qué mucha falta hacen mujeres así en la vida moderna!  No habría la crisis de familia que nos azota; habría hijos más felices, esposos más contentos y esposas más admiradas.


Engañosa es la gracia y vana la belleza, la mujer que teme al Señor, esa será hermosa.                                                                                Proverbios 31: 30