TORTUGA
U
HORMIGA
Cuando
Dios quiso algo que fuese lento y despacio, creó la tortuga. Jamás pensó Dios, sin embargo, que el hombre
debería ser cual la tortuga. Es por esta
razón que Dios utilizó al sabio Salomón para que le dijese al perezoso que fuese a mirar a la hormiga y aprendiese
de ella la necesidad de trabajar
honestamente y a diario para sostenerse decentemente.
Es
urgente en el mundo moderno que se hagan las cosas según los dictados de la
Palabra de Dios. Trabajo honesto, trabajo concienzudo, trabajo bien hecho, es
necesario en nuestro mundo; vea usted la condición en que este mundo se
encuentra. Necesita lo mejor del
creyente, lo mejor de nuestra manera cristiana de trabajar, escribir, vender y
fabricar. Un mundo que aumenta en
población pero disminuye en producción de alimentos es una clara invitación
para que el creyente deje de ser perezoso.
El
trabajo honesto es también cosa buena para y en la iglesia. No es posible dejarlo todo a cargo del pastor
o de los líderes si la congregación ha de crecer y hacerse fuerte. Todos
debemos trabajar y hacer nuestra parte.
Los
niños deben aprender el arte de trabajar y su significado profundo. ¿Cómo tendrán opinión saludable de cosa tan
esencial si crecen en un ambiente donde no se comprende lo que es el trabajo y
mucho menos se practica? Los niños
aprenden mucho mas por el ejemplo que por las palabras y de este modo es
indispensable que un buen padre y una buena madre muestren al hijo o hija lo
que es el trabajo.
Además
de todo lo anterior, el trabajo es bueno para nosotros mismos. Dios nos dio manos, hombros y mente… para ser usados.

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